Blog de Lcdls-11

Prólogo

Corría el año 2460, la 3° y última guerra mundial, había estallado. Los conflictos entre países fuertes en brujería y los países liberales, habían alcanzado el estado más agresivo y peligroso de los últimos tiempos. Los países brujos (ONUPLB) Organización de Naciones Unidas Por La Brujería, habían tomado el poder absoluto del planeta tierra. Los países que no se regían a las normas impuestas por los brujos eran exterminados de la manera más cruel. Nadie ni nada podía anteponerse a la inmensa fuerza de las Sombras. Aquellos brujos que poseían el país eran llamados Los sombras, por sus habilidades con las sombras, una magia negra y poderosísima capaz de manipular mentes, de transportar elementos y de hacer polvo a cualquier ser. Los países liberales (países en contra de este régimen) no podían luchar contra la ONUPLB, eran demasiados, demasiado fuertes.

 Los países liberales se convirtieron en nómadas, huían de los jets negros de rastreamiento enviados por los poderosos Sombras. Países enteros como Holanda huían de lugar en lugar haciéndose pasar por otras razas y/o culturas. Los sombras mataban a todo aquel que no estuviera inscrito en el registro civil de un país de la ONUPLB. 

La guerra avanzaba a pasos agigantados hacía la victoria de la ONUPLB hasta que, como todo lo bueno, se les fue de las manos. El ejército arduo y sanguinario de la ONUPLB estaba siempre formado por 700 soldados armados con lanzas de cristal y arropados con armaduras de diamantes embrujados, 200 arqueros de flechas ardientes sobre plataformas voladoras para facilitar los disparos, 50 tanques de aire ardiente comprimido, 7 torres repletas de cañones acorazados listos para bombardear a cualquier enemigo, un escudo de campo electromagnético, y lo mas importante, 10 Sombras. Nadie podía con estas legiones, hasta que la avaricia y la envidia se tragó todos sus esfuerzos.

Los mejores Sombras sabían que la ONUPLB no era nada sin su magia. Y esa dependencia fue su mayor arma. Los sombras eran personas diferentes, inteligentes, impredecibles, ingeniosas… Cuando los monjes del Tíbet descubrieron la arte de las sombras, jamás se les ocurrió pensar que acababan de cambiar el mundo. Las artes de las sombras, así como el kárate, el kung fu o el taekwondo, son artes que deben ser aprendidas. Nadie nace dominando las sombras, pero no todo el mundo puede aprenderlas. 

Eran pocos, muy pocos, desde pequeños mostraban características diferentes al resto de niños o niñas. Eran muy espontáneos, ninguno sacaba estudios porque se desconcentraban sin motivos, tenían pocos amigos y preferían estar en casa a estar en el exterior. Nadie los valoraba, eran personas que desprendían un aura que repelía al resto. A estos elegidos se les empezó a llamar: Waors. Los waors eran estos niños que presentaban aptitudes para aprender las sombras. Los gobiernos de los paises realizaban controles mensuales en las escuelas pen busca de nuevos waors, normalmente no encontraban nada, pero aquella vez que encontraban a un chico con el perfil adecuado,  enseguida lo enviaban al Monte de las Sombras, un monte del Himalaya donde se impartían las artes. 

Era una pequeña aldea del norte de Dinamarca…un día lluvioso y sosegado, más que uno de los días más importantes para la humanidad, parecía el fin del mundo. Una madre daba alud en la humilde casa de una sencilla matrona. ¿El niño? Ojos azules cristalizados inundados por sabias lágrimas prematuras, un puñado de hilos de oro sobre una cabezita tan blanca como el pelaje de un lobo ártico. Davus Siryus.

Su madre se pasó al otro barrio durante el parto así que el pequeño Davus quedó a cargo de su padre. Nunca tuvo ningún amigo, de echo me atrevería a decir que jamás le hablo a nadie. Era reservado, oscuro, siniestro, parecía una urraca rubia, solo que la urraca hacía incluso más por las personas. Su padre era un hombre humilde y campesino, todo el mundo le quería era una persona formidable. Davus parecía no tener sentimientos, simplemente vivía en su mundo ensimismado. Era feliz aunque no lo demostrara.

Davus tenía tan solo 10 años cuando se lo descubrieron. Le separararon de su padre sin opción a despedirse. Lo montaron en un avión de inmediato y marchó al Monte de las Sombras. Su padre lo reclamo e hizo todo lo que estaba en sus manos por recuperar a su único hijo, en vano. Fue asesinado en silencio, para evitar supuestas revoluciones. Dinamarca se convirtió en potencia mundial ¿Por qué? Davus era poderosísimo. No poderoso, el más poderoso de todos. Estados Unidos pagó millones a Dinamarca por él. Davus se convirtió en uno de los mayores sombras del mundo. Junto a Ferha Gorges, Portugal, Robert Pakes, UK. Componían el trío de sombras más poderoso del planeta y sus servicios valían millones. Trabajaban para la armada de Estados Unidos, codo con codo, eran los máximos dirigentes de toda la sociedad americana y mundial. Davus se convirtió en el presidente de la ONUPLB y junto a Gorges y Pakes destruyeron a todo aquel que se oponía a ellos.

Una vez la ONUPLB tomó el poder la tierra al completo, Davus se convirtió en el rey del mundo. Era un hombre bondadoso, rico, pero humilde, raro, pero cercano. Un maestro absoluto de las sombras. El gran soberano de los sombras. La 3° guerra mundial había cambiado por completo la historia de la humanidad, por culpa del ansia de poder y del descontrol que supone tener a unos pocos hombre inhumanos al mando de ejercitos, se había matado a prácticamente la mitad de ka humanidad. Sólo sobrevivió aquel que no fue soldado y estuvo bien protegido en un país de la ONUPLB. Muy pocos. Bombas atómicas, hechizos de destrucción, tormentas mágicas de meteoritos… Pocos privilegiados quedaban resguardados en Europa central, Nepal y Norteamérica. Pero menos quedaron después de esto.

“El exceso de poder es la mayor droga que ha creado la humanidad, y esta droga también te enloquece y te mata, solo que esta está permitida.”

                                                                                                                    Davus Siryus

Gorges ansiaba poder. Gorges amaba el poder. Gorges amaba el dinero. Gorges adoraba matar. Y eso hizo. Pakes fue asesinado por Gorges una noche oscura en un bosque del norte de Rusia, la pelea fue tanto que el bosque quedó incinerado por completo. 

Gorges era alto, de raza negra, fuerte, inteligente y sobretodos poseía algo que le daba una gran ventaja sobre todos los demás sombras. Nadie podía matar a un sombra, ni siquiera otro sombra, pero literal, los ataques no les dañaban. Sin embargo existía una excepción, la espada sombría. Una espada negra y afilada, la envolvía siempre un halo de sombras que le hacía dar todavía más miedo. Gorges tenía la espada y estaba dispuesto a acabar con todo aquel que se le pusiera por delante. Estaba loco y solo veía la victoria sin ser capaz de darse cuenta que podía perder. 

Gorges invocó a millones de monstruos que asediaron el mundo. Lobos de 6 cabezas, serpientes dragonas, grifos, quimeras…Davus permanecía en silencio mientas el mundo entero se sucumbía a el poder de Gorges, el oscuro. Davus sabía que tras la ola de monstruos no había salvación para la humanidad, Gorges había perdido el juicio. Creó un campo de fuerza impenetrable que protegía un área del tamaño de Brasil. Él sabía que esto pasaría, así que lo tenía todo preparado. A esa zona protegida se mudaron los supervivientes de las guerras. Gorges andaba en su busca, ya que una vez hubiera matado a  Davus seria el rey del mundo. 

Era 12 de septiembre de 2501. Una noche diferente. La tierra estaba totalmente destruida, los humanos habían acabado con oráticamente todo lo que habían creado. El único lugar de todo el universo que seguía con vida era aquella zona, la Tierra de Siryus. Junto a la tierra había un monte conocido por los antiguos profetas como el monte Sesor. Gorges estaba en la cima, empuñando su espada sombría. Solo él. Cara a cara a Davus. 

-Te he estado esperando, viejo amigo.-dijo Gorges, en su rostro se podía ver reflejada la maldad y la locura

-Yo sabía que me esperabas-respondió Davus, sacando de su túnica de sombra una corona. La agarró con las dos manos y se la colocó a si mismo sobre su cabello dorado.-Ahora verás de lo que es capaz la corona de las sombras.-dijo Davus

Nunca se supo que ocurrió aquel día. La humanidad continuó su historia en el interior de la Tierra de Siryus. 

Comentarios

Buenas, soy el autor. Este es el prólogo de La corona de las sombras. Espero que os haya gustado. Pero lo más importante, dejarme vuestras opiniones aqui abajo. Sean buenas o malas.

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